Último dia del mes inicia la novena a "María de la Santa Fe", por las intenciones dadas por la Virgen durante todos estos años, finalizando el día 8 del mes siguiente.
Invita los días: Lunes,Jueves y Sábados a rezar el Santo Rosario. Invierno: 16:00 h (Desde el 31 Marzo al 30 Octubre) - Verano:18:00 h (Desde el 31 Octubre al 30 de Marzo). Los días 8 de cada mes,se reza a las 16:00 h

Mensaje, 20 de julio 2006

Publicada: 5 de octubre, 2022

Hojas de libro  en formando un Corazon
Foto de SHUBHAM RAIKWAR en Unsplash

Hijos míos:
Benditos y amados hijos míos; nuevamente os doy gracias, porque estáis con la Madre; porque buscáis mis palabras de Madre.
Nuevamente doy gracias a cada uno de vosotros, porque plenamente abrís el corazón, a lo que ésta Madre os transmite; a lo que ésta Madre os dirige. Mis palabras son para vosotros; son para todos los hijos del mundo; para que todos los hijos comprendan, comprendan hoy y entiendan, el significado de cada una de mis palabras.
Hay oscuridad y tinieblas; hay desorden y almas que siguen el camino oscuro. Hay corazones que constantemente se encargan de dispersar, de herir, de dañar. Corazones que están en la oscuridad; corazones que están en las tinieblas. Recordad siempre, éstas mis palabras. Dios os trae la unidad. Dios es unidad; Dios es Paz, es el hombre, es el corazón del hombre.
El que dispersa, desune y crea confusión, porque son corazones guiados por el enemigo; guiados por el adversario.
Por eso hijitos míos; os invito hoy nuevamente a la oración, a vosotros; a los que están más cerca de vuestros corazones. La oración vence, la oración es muralla; la oración es fortaleza. Que siempre esté en vosotros, en vuestras manos, en vuestro corazón, el Santo Rosario, constantemente, día a día, porque así haréis una cadena, tan fuerte, que finalmente el enemigo será derrotado.
Hijitos míos, hijitos amadísimos; que éstas mis palabras sean conocidas por todos mis hijos; por todos por igual. Ya que ésta Madre no separa a ninguno de su lado y ésta Madre busca a todos sus hijos por igual. Pero derramo en abundancia, muchas lágrimas, cuando mis hijos escapan, huyen de Mi Presencia. El que pueda entender, que entienda; y el que entienda, transmítalo a sus hermanos.
Meditad. Meditad. Meditad Mis palabras.
Hora: 17 y 52.

Hermanos míos:
Benditos y amados hermanos míos; gracias a cada uno de vosotros, por vuestras palabras; por vuestro corazón, gracias, por responder, por buscar constantemente, cada una de mis palabras. Por buscar la paz que solo os da Mi Sacratísimo Corazón.
¡Oh! Hermanos míos; si supieras hoy; si vierais hoy, lo que le espera a éste mundo; lo que le queda a éste mundo; lo que viene sobre éste mundo. Rezad, pues; rezad, no temáis a los hombres; porque Mi Sacratísimo Corazón es vuestra fortaleza; porque Mi Divina Misericordia os cubre a todos. Porque realizo Mi Obra en vosotros y aún, la sigo realizando. Porque llevo a cabo “Mi Obra”, a través de cada uno de vosotros; porque transmito Mi Amor, vosotros y el mundo entero. Y esa es vuestra tarea, dar amor a vuestros hermanos, aunque os den un golpe, aunque os den vuelta la cara, aunque os insulten, aunque os profieran palabras injuriosas, siempre dad amor. Porque el amor, es fuertísimo; porque el amor, hace vivir al corazón, en la paz; porque donde hay amor, hay paz. Donde está el enemigo, hay división y discordia; y donde está Mi Sacratísimo Corazón, hay profundísimo amor; y profundísima paz.
No temáis, estoy a vuestro lado; estoy con vosotros de siempre; protegiéndoos y guiándoos; cobijándoos a cada uno como lo hace la gallina con sus polluelos a todos, a todos, a todos ; a vosotros y al mundo entero.
Éste es el tiempo de la Misericordia; que el mundo pues, descubra, encuentre Mi Divina Misericordia.
Hoy llamo en éste momento, luego vendrán, indefectiblemente el tiempo de la justicia, de la absoluta justicia sobre el mundo entero.
Os bendigo en éste día especialmente a vosotros, a vuestras familias, a vuestros hogares, vuestros familiares; todos vuestros seres queridos, a los que tenéis en vuestro corazón; a los que lleváis permanentemente en vuestras intenciones.
Bendigo a ésta Nación Santa; la Nación, que tiene muchos frutos de santidad. Ésta Nación bendita; ésta Nación grandiosa; y donde hay tantos corazones que desean dispersar y dividir.

Confiad en mis palabras; confiad profundamente Mi Divina Misericordia.
Hay hombres perversos, que dictan leyes perversas; leyes de muerte; leyes de división; leyes de desunión.
Pedid, pedid, pedid; y no os canséis de pedir; para que haya gobernantes justos, santos, generosos. Aún tenéis solamente gobernantes malévolos, crueles e insensibles. Y, por la Justicia, pasarán todos, todos, todos.

Recibid Mi Cuerpo y Mi Sangre.

En el Nombre del Padre, del Hijo, del Espíritu Santo.

Amén.